miércoles, 20 de octubre de 2010

La Larissa carbonera



Si existieras
estimada Larissa
bella, exuberante y carbonera
deberías estar pronta
a revolear la remera.


1er tiempo Peñarol - Goias
veremos que pasa

martes, 19 de octubre de 2010

Después de Calderón



El fútbol de hoy en día me está pareciendo en general realmente feo. Hay muy pocos equipos que brindan un espectáculo más o menos divertido.
La mayor parte de los entrenadores se cuidan el culo y no salen a atacar a los rivales, se tildan de "cautelosos" o de "estudiosos del rival", cuando en realidad son unos antifútbol con todas las letras.

En el fútbol uruguayo de los dos mejores entrenadores que hay, uno está sin laburo después de salir campeón hace 5 meses con Peñarol. Y el otro tiene desde hace una semana después de largos debates y votaciones ridículas de dirigentes garcas y menos éticos que Sanguinetti, que aún cuestionan a JR por haber convertido un gol que le dio la victoria a Nacional hace ya varios años.
Diego Aguirre decidió irse de Peñarol porque no estaban dadas las condiciones mínimas para continuar con su plan. Entonces los dirigentes no hicieron lo posible para que el tipo siguiera después de haber realizado una gran campaña que terminó con el campeonato, no, decidieron ir por Manuel Keosseian, quien dicen algunas versiones estaba dirigiendo en un país de centroamérica a un equipo de fútbol, y otras que tenía un criadero de lombrices en el balneario La Alvorada para pasar el tiempo mientras su esposa administraba la inmobiliaria Janela do Mar.
La cuestión es que hay una distancia abismal entre este Peñarol con el de hace unos meses. Este Peñarol pone muchos jugadores de ataque pero es bastante tímido, este Peñarol empata con el Tanque Sisley.
Señores: No está nada bien que un equipo del fútbol profesional pierda o empate con el Tanque Sisley. Esta institución se merece el mayor de mis respetos, pero es demasiado surrealista que esté en la posición que está. Un equipo que tiene como figura principal al buitre Alvez que juega a velocidad crucero y con pantalones 4 talles más chicos del que le corresponde. Entonces, déjense de joder, no puede ser verdad que Peñarol no le puede ganar a este equipo, no pueden  haber posibilidades reales de que este equipo le empate a Nacional.
Y cuando a esto le agregamos que Tabaré Abayubá Yamandú Iporá Tacuarembó Evaperón Silva es el encargado de elegir la táctica, la estrategia y de seleccionar a los jugadores de dicho club, parece que las posibilidades se reducen infinitamente a 0 (CERO). Igualmente lo más indignante y lo menos creíble es que los equipos grandes del fútbol uruguayo no generen las suficientes chances para hacerle media docena de goles.
Que no se me mal entienda, vamo arriba los cuadros chicos!, pero si salen a defender y si su único mérito a la hora de afrontar un partido es ese, mi deseo es que sean goleados, como China, Paraguay o Nueva Zelanda en los mundiales.

Es verdad que como juega el equipo de Mandiyú Silva también se obtienen cosas, seguramente el Tanque no descienda, osea, van a cumplir el objetivo que tienen.
También es verdad que muchos técnicos eligen este camino porque es menos arriesgado y porque transitar el otro tampoco da la certeza de obtener grandes éxitos, pero paren la mano, traten de pensar un poco en los espectadores, hagan que las cosas sean menos acartonadas, más divertidas, con menos rollo.
Al fin y al cabo es lo mismo perder por un gol que por tres o por cinco, cuando se trata de un partido. Y empatar es apenas un poquito mejor que perder, pero es más o menos lo mismo.

En Argentina todo el mundo le da con un caño a Cappa porque el tipo va a atacar con todo sin tener ningún reparo a la hora de defender. Pero de eso se trata, de ir a ganar. Los mismos que dicen que quieren que el equipo gane y que no puede ser que esté en zona de promoción son los que le exigen que el cuadro vaya para adelante y gane. Qué quieren muchachos? fútbol inglés hay en Inglaterra. El té y las masas finas no son para la hora del partido.
La mayoría de los periodistas sostienen que "Boca históricamente jugó con 4 defensores". Ahora, serán tan nabos de creer que un tipo como el Bichi Borghi con lo que sabe de fútbol no va a darse cuenta de como tiene que poner a los defensas, si tienen que ser 3, 4 o 5? Esos periodistas no se enteraron que hace 4 meses salió campeón en Argentinos Jrs usando el mismo esquema?
A los que van al ataque y son más fieles al espectáculo no siempre les va bien, pero a la larga son menos nocivos para el fútbol que algunos entrenadores que han hecho y hacen escuela día a día.

Caso Maradona es caso aparte.
Parece joda que hayan elegido a Sergio Batista para remplazarlo:
* juega con tres mediocampistas defensivos en el mejor de los casos y cuatro defensores.
* lo echaron de Bella Vista allá por el 2000 en un campeonato que participaban entre otros Frontera de Rivera. (Aunque todos tengamos alguna mancha en nuestro pasado)
* perdió con Japón, una de las selecciones más ingenuas que existen, cuyos jugadores están descubriendo los claritos y que el pelo puede ser teñido.
* usa gomina con pelo largo

Mirá que hay buenos técnicos: Cappa, Borghi, el turquito Asad, Ruso, y fueron a elegir a Batista para repetir el ciclo de las selecciones argentas.
En la Copa América llegar hasta la final, porque están en casa y porque hay material para hacerlo, más allá del técnico, perder con Brasil o ganarle a Uruguay en el mejor de los casos.
Hacer unas buenas eliminatorias, quedando segundos o terceros, atrás de Brasil y en una de esas Paraguay.
Ir al Mundial con todo, donde Lamela o Pastore sean los grandes bastiones detrás de Messi, porque Tévez va a llegar con lo justo y porque no va a haber nadie que ponga las pelotas para ponerse el cuadro al hombro y pensar que pueden salir campeones, pasar la primera ronda ganando a los africanos y europeos de segunda que se crucen, pasar  a octavos, después a cuartos y ahí lo complicado: España, Italia o el papá Alemán que saque la pija rubia y erecta con una leyenda que diga "los potreros fueron usurpados para crear grandes laboratorios generadores de anabólicos".
Pero toda la gente que esté en Retiro el día de la decepción va a decir que fue injusto y que hay material para más, y que se apronten para el 2018, que ahí Messi va a estar bien maduro. (Pero cada vez con menos neuronas porque si no se usan no se regeneran).

Maradona: Ya estamos esperando que vuelvas.

sábado, 2 de octubre de 2010

Roque Saverio Marrapodi


En casa teníamos dos ídolos: el tenor Caruso y un futbolista de Punta Alta que atajó en la selección, Marrapodi. El primero no sabíamos bien porqué era nuestro ídolo, pero el abuelo daba unos aullidos sentidos, como imitándolo. Habría de ser virtuoso, pensábamos, aunque nunca lo veíamos en la tele. El otro se llamaba Roque Saverio Marrapodi, mientras viva, no me olvido su nombre. Pareciera de esas nominaciones que están perfectamente armadas para que uno se muera aún con esa sonoridad en la memoria.
Supuestamente hubo una época en que los arqueros volaban, Marrapodi venía de ahí, papá decía que era un gato.
Un hombre con la habilidad de un felino, eso me capturaba.
Intenté decirle a los chicos que jugaban en el potrero del ferrocarril, que mi abuelo había visto atajar un tipo que volaba, que ese Navarro Montoya era un muerto. Cosas que yo escuchaba en casa. Los pibes de Juárez, mis vecinos, me dejaban quedarme en la cancha, al costado, si yo no hacía comentarios de este tipo, irreales, poco simpáticos.
Un arquero que volaba, a quién se le ocurre.
Con Marrapodi soné durante años. Venía con esas orejas en punta y bigotes agudos y me solucionaba todo, me cazaba de la cintura y me llevaba a otro lugar. Volando. Con mis hermanas jugábamos a ser Marrapodi, era el superhombre, daba sentencias. A 36 años de su debut en el seleccionado nacional, Roque Saverio, en nuestros juegos, nos salvaba las papas de lo que no podíamos hacer y de lo que nadie nos creía que pasaba.
No miento cuando digo que al tipo no lo conozco, nunca vi un video suyo, siquiera, pero bueno, ahora, cuando pienso en un poema ideal, delinear un verso y llevarlo a la forma que me parece estética y potente, imagino una pelota, que viene combada, imposible, al ángulo izquierdo. El arquero que se eleva hasta lo inadmisible, como una lince, agarra esa pelota que está en llamas y la toma, para permanecer así en posición fetal unos segundos, como que la hace parte de su mismo cuerpo animal sin dejarnos saber si el mismo arquero se ha prendido fuego o el poema, ha encontrado una forma soberbia.